FALSOS MITOS DE LA ALIMENTACION

- Normalmente, a los pacientes obesos, no se les detecta ningún problema hormonal o si existe tiene poca repercusión en el peso.

- El aumento de peso que se considera normal con el paso de los años es muy pequeño.

- La sal no engorda. La sal es un mineral y no tiene calorías. Puede producir retención de agua en enfermedades como la insuficiencia cardíaca, renal o hepática, pero en personas normales no altera su peso.

- El agua no tiene calorías, y esta propiedad se mantiene independiente del momento en que se ingieren los alimentos. Por lo tanto no engorda en ningún caso.

-  Todos los aceites vegetales (oliva, girasol, maíz...) tienen las mismas calorías.

-  La margarina vegetal tiene casi las mismas calorías que la mantequilla.

-  El pan tostado, los bastones, la corteza de pan, tienen las mismas calorías que la miga.

La leche de vaca descremada tiene los mismos nutrientes que la leche entera, a excepción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y las grasas. Su contenido en proteínas y calcio es el mismo que la leche entera.

- La capacidad de engordar de la pasta, depende básicamente de la salsa que se utilice.

- La miel es un azúcar con calorías.

- Las vitaminas no engordan.

- El comer rápido no influye sobre el peso, lo que suele ocurrir es que el comedor veloz ingiere más cantidad en el mismo tiempo.

- Los obesos absorben igual los nutrientes que los delgados.

- El estreñimiento no tiene influencia sobre el peso.

      -El perder o ganar peso sólo depende de la diferencia entre las calorías que comemos y las que                       quemamos. Si no se pierde peso y se come poco, aún sobran calorías de la comida o bien no                     movemos ni un solo músculo y no consumimos nada de energía. No hay nada mágico en esto, es               una suma o una resta.